SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
50015 ZARAGOZA
Tel: 674 62 01 79

El combo de cloro, salitre de la playa y aire acondicionado es una tortura ocular. Es supernormal terminar el día de
piscina con la mirada roja y un picor insoportable. Estos elementos externos agreden la película lagrimal que protege la superficie de tus ojos secándolos. El resultado es una irritación molesta que puede derivar en una conjuntivitis bastante fastidiosa.
Las lágrimas artificiales sin conservantes van a ser tus mejores amigas en el bolso playero. Úsalas varias veces al día
para limpiar el ojo de residuos de cloro o arena. Actúan como una ducha hidratante que alivia la sequedad y devuelve el
confort al instante. Son ideales tanto para adultos como para niños que pasan horas sumergidos bajo el agua.

Para protegerte de forma activa, el uso de gafas de buceo es totalmente imprescindible. Evitan el contacto directo con
los químicos de la piscina y las bacterias del mar. Al salir del agua, lávate la cara con agua dulce limpia para eliminar
los restos. Intenta también no situarte directamente debajo del chorro del aire acondicionado en el coche.
Si notas legañas amarillentas, parpados pegados al despertar o excesiva sensibilidad a la luz, cuidado. Podrías estar
ante una conjuntivitis bacteriana que requiere un colirio antibiótico bajo receta médica. Acude a la farmacia ante
la primera sospecha para que podamos valorar la situación adecuadamente. Mantén tus ojos frescos y limpios para no
perderte nada este verano.
SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
50015 ZARAGOZA
Tel: 674 62 01 79

Eclipse solar sin lesiones.