SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
50015 ZARAGOZA
Tel: 674 62 01 79

Cuando se habla de diabetes, casi siempre pensamos en el azúcar en sangre, la alimentación o la medicación. Pero hay una parte del cuerpo que muchas veces queda en segundo plano y que, sin embargo, puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida: los pies.
En las personas con diabetes, los pies (y también las uñas) necesitan una atención especial. No por alarmismo, sino porque los problemas suelen empezar de forma silenciosa y, si no se detectan a tiempo, pueden complicarse.
Vamos a explicarlo de forma clara.
¿Por qué la diabetes afecta tanto a los pies?
Principalmente por la combinación de tres factores muy frecuentes en la diabetes:
1. Daño en los nervios (neuropatía diabética)
Con el tiempo, niveles elevados de glucosa pueden dañar los nervios.
Esto provoca:
El problema es que una herida puede llegar a no doler y pasar desapercibida.
2. Problemas de circulación. La diabetes también afecta a los vasos sanguíneos:
Una rozadura que en otra persona se cura rápido, en un pie diabético puede convertirse en algo serio.
3. Mayor riesgo de infecciones.
El exceso de glucosa favorece el crecimiento de bacterias y hongos, por lo que las infecciones son más frecuentes, cuestan más de eliminar y pueden avanzar rápidamente si no se tratan.
Las uñas del pie: pequeñas, pero importantes.
Las uñas suelen pasar desapercibidas, pero en diabetes son una fuente habitual de problemas.
Alteraciones frecuentes:
Lo importante es entender que no es solo una cuestión estética:
En personas con diabetes, manipular las uñas sin cuidado puede ser peligroso.
¿Qué es el pie diabético?
El llamado “pie diabético” es la consecuencia de:
Puede manifestarse como:
Importante:
no aparece de repente. En la mayoría de los casos se puede prevenir con cuidados diarios.

1. Revisar los pies todos los días
Mirar:
Buscar:
Si cuesta verlo bien, usar un espejo o pedir ayuda.
2. Higiene diaria (sin excesos):
3. Hidratación adecuada:
Aplicar crema específica a diario por toda la superficie del pie hasta su total absorción.
Esto ayuda a evitar grietas, que pueden ser una puerta de entrada a infecciones.
4. Corte correcto de las uñas:
Si las uñas están muy gruesas, encarnadas o duelen, lo mejor es acudir al podólogo.
5. Elegir bien el calzado y los calcetines:
6. Cuándo consultar sin esperar:
Heridas que no mejoran en 24–48 horas.
Signos de infección (enrojecimiento, calor, pus):
En diabetes, no conviene esperar a ver si se pasa.
El papel de la farmacia.
La farmacia es un punto clave para el cuidado de los pies, recomendar productos adecuados, detectar problemas a tiempo y derivar al médico o podólogo cuando es necesario, puede evitar complicaciones serias.
La diabetes no implica necesariamente problemas en los pies, pero sí exige más atención.
Revisar, cuidar e hidratar los pies, cortar bien las uñas y consultar ante cualquier duda forma parte del tratamiento, igual que la medicación o la dieta.
Cuidarte hoy puede evitar problemas serios mañana.
SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
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