SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
50015 ZARAGOZA
Tel: 674 62 01 79

Ponerle protector solar a un niño es, sin duda, una de las disciplinas olímpicas no reconocidas. Si lo has conseguido sin acabar embadurnado tú, el suelo, el perro y parte del mobiliario urbano… ¡ya has ganado el oro!
Escenario clásico:
Estás en la playa. El niño corre libre, lleno de energía. Tú sacas la crema solar y, de pronto, él te mira como si hubieras sacado un escorpión del bolso.
“¡No, no quiero esa crema! ¡Pica! ¡Está fría! ¡Huele raro!”
Y tú solo querías que no se friese como un churro de feria.

-La técnica ninja.
Aplica la crema sin avisar, mientras le hablas de otra cosa.
-Nivel experto.
Simula que es pintura mágica que le da súper poderes solares.
-Convierte el momento en juego.
Haz formas con la crema, dibujos, caritas… y luego que él mismo se los borre al extenderla. ¡Diversión + protección!
Spray, stick o mousse.
Si no le gusta la crema clásica, prueba otros formatos.
El stick para la cara suele ser el favorito, parece un pintalabios de mamá o una barrita de espía secreto.
Bonus tip musical:
Ponle su canción favorita mientras le aplicas la crema. Si baila mientras lo haces, ya lo tienes todo ganado (o todo perdido, depende de tu coordinación).
Total… aplicar crema solar a un niño puede ser una odisea, sí… pero también una oportunidad para reírte, jugar y convertirlo en un pequeño ritual veraniego.
¡Y recuerda! Si lloran, gritan o escapan, no estás solo: en todas las playas de España hay un padre o madre persiguiendo a un niño con una crema en la mano.
SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
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After sun: ¿mito o milagro?