SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
50015 ZARAGOZA
Tel: 674 62 01 79

Empieza el fresquito, las bufandas salen del armario… y nuestros labios empiezan a pedir socorro.
Sí, el otoño y el invierno son estaciones maravillosas: chocolate caliente, mantita, pelis, hojas doradas… Pero también traen consigo un pequeño drama dermatológico: los labios resecos, agrietados y tristones.
Y no, no es solo una cuestión estética (aunque nadie disfruta de ir por ahí con pellejitos colgando). Es que los labios sufren de verdad cuando bajan las temperaturas, y cuidarlos es tan importante como ponerse crema hidratante o protector solar.
El aire frío y seco.
Durante el otoño-invierno, el aire tiene menos humedad y el viento se lleva cualquier rastro de hidratación. Y claro, los labios que no tienen glándulas sebáceas se quedan sin defensa natural. Resultado: piel tirante, grietas y hasta pequeñas heridas.
Además, solemos cometer el error número uno: lamernos los labios para hidratarlos.
Lo único que conseguimos es empeorar el asunto. La saliva se evapora rápido y se lleva aún más agua, dejando los labios más secos que antes.

1. Evitas grietas y heridas.
Los bálsamos labiales crean una barrera que evita la pérdida de agua y protege del viento. Menos pellejitos, menos dolor y más comodidad.
2. Mantienes el color natural y la suavidad.
Unos labios bien cuidados se ven más sanos y tienen mejor tono. Y si te gusta usar pintalabios, ¡mucho mejor! Aplicarlo sobre unos labios agrietados no es precisamente glamuroso.
3. Previenes infecciones. Las grietas son pequeñas puertas de entrada para bacterias. Mantener los labios hidratados también es una forma de prevenir que esas heridas se infecten.
4. Sensación de confort instantáneo. Es esa sensación de «ahhh» cuando te aplicas el bálsamo y todo vuelve a su sitio. Pequeño placer de invierno, ¿no crees?
Trucos rápidos para unos labios felices.
– Aplica un bálsamo labial varias veces al día, sobre todo antes de salir y antes de dormir.
– Evita los bálsamos con alcohol o fragancias fuertes, que pueden irritar.
– Huye del mito de solo cuando los note secos: la hidratación debe ser constante.
– Exfolia suavemente una vez por semana para eliminar piel muerta (con un exfoliante labial).
– Bebe agua, aunque no tengas sed. La hidratación empieza desde dentro.
Proteger los labios en otoño e invierno con un buen protector labial, no es un capricho, es autocuidado básico de temporada. Es tan importante como ponerse guantes o echarse crema en las manos. Ven a nuestra farmacia y te aconsejaremos encantados entre una amplia gama de productos hidratantes, voluminizadores, protectores y con color.
SARA ROYO. Colegiada nº 2055
Avda. SALVADOR ALLENDE 5
50015 ZARAGOZA
Tel: 674 62 01 79

Recupera tu independencia y ve a todas partes.